Posted by : Entre Notas Rosa viernes, 9 de mayo de 2014

Por:  |8:33 p.m. | 08 de Mayo del 2014

Caracas
La policía bolivariana detiene a un joven que protestaba en Caracas.


Detuvo a 243 jóvenes de campamento opositor y aplazó audiencia de López, que esperaba quedar libre.

El Gobierno del presidente Nicolás Maduro propinó en cuestión de horas un par de golpes a la oposición. Primero, disolvió por la fuerza una manifestación que desarrollaban integrantes del movimiento estudiantil, y después se anunció que el dirigente de Voluntad Popular, Leopoldo López, permanecería en la cárcel tras la suspensión de su audiencia judicial preliminar.
La ofensiva comenzó muy temprano. A las 3 de la madrugada del jueves, elementos de la Guardia Nacional Bolivariana y la Policía Nacional Bolivariana arremetieron contra jóvenes que acampaban en distintos puntos de los municipios Chacao y Baruta, de Caracas, para protestar contra Maduro. (Lea también: EE. UU. aplaza sanciones a Venezuela dando más espacio al diálogo)
El ministro de Relaciones Interiores, Miguel Rodríguez Torres, informó que la actuación contra los llamados ‘campamentos de la libertad’ se saldó con un total de 243 jóvenes detenidos.
“La operación se inició a las 3 de la madrugada. Se planificó un trabajo para levantar estos campamentos, dado que se tenía evidencias de que de esos sitios estaban saliendo los grupos más violentos a cometer hechos terroristas, incendiar las cabinas del metro, incendiar patrullas de la policía, enfrentarse con bombas molotov y con armas a los cuerpos de seguridad”, declaró el funcionario a los medios.
Tras la gigantesca redada se desató una serie de disturbios, en uno de los cuales murió un efectivo de la Policía Nacional Bolivariana por impacto de bala.
Rodríguez Torres informó que, en medio de este operativo, “fueron incautadas drogas, armas, explosivos, morteros, granadas lacrimógenas, todo lo que utilizan a diario para enfrentar a los cuerpos de seguridad”.
Con respecto al futuro de los 243 jóvenes capturados por las autoridades, el ministro apuntó que estarían en una base militar para “clasificarlos” y, posteriormente, presentarlos ante el Ministerio Público y los tribunales “para cerrar este capítulo de violencia”.
El presidente de la Federación de Centros Universitarios de la Universidad Central de Venezuela, Juan Requesens, condenó el ataque ordenado por el Gobierno. “Hoy 243 detenidos por protestar. Tendrán que preparar celdas más grandes; los estudiantes seguiremos luchando por nuestros derechos”, escribió Requesens en su cuenta en Twitter.
Geraldine Molina, estudiante del Instituto Pedagógico de Caracas, advirtió que las autoridades pueden “sembrar” pruebas falsas a los miembros de los campamentos para justificar su encarcelamiento. “Tememos que nos siembren armas o explosivos y luego nos inculpen. Eso es lo más probable, porque a nuestros compañeros que están detenidos los señalan de terroristas. Esta es la realidad que tenemos que vivir”, declaró Molina al diario 'El Universal'.
La Mesa de la Unidad Democrática también censuró el hecho. “Reclamamos la inmediata liberación de los jóvenes estudiantes detenidos en la madrugada de hoy (jueves), al tiempo que demandamos al Gobierno Nacional el debido respeto a los derechos humanos de cada uno de ellos”, dijo.
Horas más tarde, en la mañana del jueves, estaba previsto que Leopoldo López, preso en la cárcel militar de Ramo Verde desde el 18 de febrero, enfrentara una audiencia preliminar que serviría para determinar si existen elementos suficientes para su enjuiciamiento. La defensa de López, imputado por incendio, daños, instigación para delinquir y asociación para delinquir por los sucesos ocurridos durante las protestas del 12 de febrero, esperaba que el fundador de Voluntad Popular fuera puesto en libertad.
Sin embargo, el Tribunal 16 de Control de Caracas resolvió diferir la audiencia preliminar y, de esta manera, López se mantendrá tras las rejas. “Hoy la justicia injusta se escondió. ¿A qué le temen? ¿A la verdad? Saben que debo salir en libertad”, declaró el dirigente opositor antes de ingresar nuevamente al centro de reclusión. (Lea también: 'Quieren criminalizar el activismo político de Leopoldo López').
El gobernador del estado Miranda, Henrique Capriles, mostró su indignación por la lentitud de la justicia en el caso de López. “La escasez llegó a algunos tribunales. No hay justicia. ¡Vergüenza! Arriba hay un Dios que sí aplica la justicia más poderosa: la divina”, publicó Capriles por Twitter.

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