Corporación ‘Preservar’ y la Gobernación de La Guajira: unidos en Yootoopülee para conservar la Música Vallenata Tradicional

El Yootoopülee ‘Círculo de la Palabra’ fue el escenario propicio para generar el Espacio de Diálogo perfecto y tratar un tema de especial i...

Posted by : Entre Notas Rosa lunes, 8 de febrero de 2016

Por: 

Javier Borda Díaz
Periodista digital. Editor de contenido. 
Coordinador de Usabilidad y Comunicaciones en EL TIEMPO. 
#DigitalComunicator



Natalia Ponce de León hace parte de la verdadera “gente bien” de este país… que no es “bien” porque va a Andrés Carne de Res.
Es absolutamente brutal quitarse una máscara cuando uno ha querido esconderle al mundo lo que no debería ver. En enero, Natalia Ponce de León se descubrió ante todos, luego de 20 cirugías, y se le vio feliz al confirmarse el aumento de penas para quienes quemen a otros con ácido.
La mejor cara de Colombia en enero de 2016 es la de Natalia. No es metáfora. Se le oyó complacida, sin rencor, con sueños. Dijo que quiere crear una unidad de quemados, viajar por el mundo y ser un testimonio de vida. Su rostro ha mejorado mucho. Ella confesó que se ve los ojos lindos.
Semejante lección que nos da Natalia debe ser valorada: la vida no se acaba en pequeñas penurias. Es más, ni siquiera termina con semejantes vejámenes.
Otra persona que hace parte del grupo de “Gente bien” en enero tiene un apellido que contrasta con lo que quiere Colombia. Se trata de Ciro Guerra, quien hace parte de esa clase exclusiva –no adinerada- de la sociedad que es capaz de salirse de la agenda que nos habla siempre de nuestra pobreza y decadencia.
Que su película “El abrazo de la serpiente”haya sido nominada a los Óscar permite un aplauso que no se dirige a su calidad cinematográfica, sino a la demostración de que podemos hablar en Colombia de cosas diferentes a violencia, putas, las Farc, Uribe y narcotráfico.
Los HP que nunca faltan
Es muy difícil guardarse los madrazos en este país. Me permito no presentar como el año pasado los 10 HP (Hijos de la Patria) de cada mes, aunque sí toca decir que fueron muy hijos de puta los que permitieron la muerte indigna de Rubiela Chivará en plena calle de Bogotá. Imagine el cadáver de su madre expuesto más de seis horas en el asfalto para que entienda la indignación.
También podríamos mencionar al “Defensor del pueblo”(así, entre comillas), Jorge Armando Otáloro Gómez o a su exsecretaría, pues alguno miente en el lío del acoso sexual y laboral. Y si esto no le basta para confirmar que los HP nunca faltan, en Bogotá un papá mordió a su hijo de 9 meses dizque para “enseñarle a ser varón” y en Magangué unos tipos envenenaron 12 perros para poder entrar a unas casas a robar.

Leave a Reply

Subscribe to Posts | Subscribe to Comments

- Copyright © Powered by blogger Sandaniel20