Posted by : Entre Notas Rosa lunes, 17 de agosto de 2015

Es la tercera protesta en los últimos seis meses contra las políticas, los escándalos de corrupción.

 
Manifestantes contra el gobierno de Dilma Rousseff y el Partido de los Trabajadores protestan en Brasilia, sede del Gobierno. En otras 100 ciudades del país también hubo manifestaciones.
Foto: AFP
Manifestantes contra el gobierno de Dilma Rousseff y el Partido de los Trabajadores protestan en Brasilia, sede del Gobierno. En otras 100 ciudades del país también hubo manifestaciones.
Más de 265.000 brasileños, muchos vestidos de verde y amarillo en honor a la bandera nacional, exigieron la salida de la presidenta Dilma Rousseff, hartos de la triple crisis económica, política e institucional que sacude al país.
Hasta ahora la tercera gran protesta contra el Gobierno en seis meses parece haber congregado a menos o igual número de manifestantes que ediciones anteriores: un balance del portal G1 informó que unas 265.000 personas marcharon en 101 ciudades de Brasil, según la Policía; mientras los organizadores estimaron unas 405.000.
Pero estas cifras no contabilizan aún la manifestación que colmó gran parte de la avenida Paulista en São Paulo, centro económico de Brasil y su mayor ciudad, con 11 millones de habitantes.
Agitando banderas de Brasil o vestidos con la camiseta ‘verdeamarela’ de la selección de fútbol, los manifestantes cantaron el himno nacional, “¡Fuera, PT!”, “¡Fuera, Dilma!”, y levantaron pancartas en que se leía “No a la corrupción”, a raíz del colosal escándalo de sobornos que costó al menos 2.000 millones de dólares a la petrolera estatal Petrobras.
Por primera vez, el senador y líder de la oposición (PSDB, centro) Aécio Neves, que perdió en octubre en la segunda vuelta contra Rousseff por 3 puntos porcentuales, participó en la protesta de Belo Horizonte.
Marchas anteriores
Los manifestantes, en su mayoría de clase media y convocados a través de las redes sociales, esperaban superar la cifra de las protestas de marzo (entre un millón y tres millones, según diferentes cálculos). Otra protesta en abril convocó a 600.000 personas.
En Río de Janeiro, sede de los Juegos Olímpicos de 2016, miles colmaron la avenida Atlántica frente a la playa de Copacabana.
Algunos manifestaban en traje de baño, otros cargando sus tablas de surf o haciendo skate. “Están saqueando Brasil, se roban todo”, dijo Jorge Portugal, un jubilado de 63 años.
Los manifestantes piden la renuncia o el “impeachment” (destitución tras juicio político en el Congreso) de la presidenta de la octava economía mundial, una opción que podría darse si el Tribunal de Cuentas juzga finalmente que usó de manera indebida fondos de bancos públicos para tapar agujeros en el presupuesto.
Un impeachment requiere la aprobación de dos tercios de los diputados y un proceso especial en el Senado. “Nuestro objetivo es cambiar Brasil. Ya no aguantamos más esta corrupción”, dijo Rogerio Chequer, líder de Vem pra Rua, uno de los organizadores de las protestas, durante la marcha en São Paulo.
En medio de la tormenta, hay partidos que abandonaron la coalición de gobierno, mientras varios legisladores son investigados por la Fiscalía por la red de corrupción en Petrobras, incluidos los presidentes de las cámaras del Congreso.
La justicia brasileña examina si Rousseff financió su campaña con fondos ilegales provenientes del escándalo que estalló en Petrobras, lo cual podría terminar con una anulación de las elecciones del 2014.
La economía, según pronósticos, cerrará el 2015 en recesión, en tanto que la inflación está en su máximo anual en 12 años (9,56 por ciento).
São Paulo (AFP).

Leave a Reply

Subscribe to Posts | Subscribe to Comments

- Copyright © Powered by blogger Sandaniel20